Hago esta entrada para mí, no por comodidad ni por descuido. Es mi imaginación, mía.

Ese deseo voraz que muestras frente a mí, tus dientes son obvios y tu mirada escudriña. Veo en ti un depredador, uno que quiere comerse mis ideas; ¿devorarías mi voluntad hasta secarme no es así?? Claro que es así. Vos solo comes.

Soy mis deseos, mis miedos, mis convicciones y mi duda. Vos sos los deseos de otros, pocos además. Unos que nacieron sin empatía o la abandonaron en cuanto pudieron; inútiles competentes, extremadamente competentes para lo que hacen. Cultísimos herbicidas, que como no pueden soñar, buscan quitarnos los sueños a todos los que si queremos dormir. Nos roban el tiempo diciéndonos, mintiéndonos, que la práctica es un flagelo y la espera un pecado. “-Vengan! Vengan a salvarnos de pasar nuestras vidas viviendo y nuestros amores amando!

Temo por mis letras, temo que lo más corrupto de lo infecto y torcido comience a ser productivo. No tenes permiso de alimentarte de mí. De ponerme en tu caja negra. No quiero bajar y subir tus palancas para que ellos vivan sus lujos, para que los niños mueran de sed, para que hasta la muerte pierda su valor en el ciclo entrópico del universo.

Voy a dormir llorando, porque puedo dormir y por qué me gusta llorar. Voy a dibujar con mis manos y escribir con mi pecho porque siento cada idea como un latido y cada esfuerzo como un respiro. Soñar y esperar.

Aun así… Entiendo lo que buscan en ti quienes no saben que te alimentan, eres otro fuego que aprendimos a hacer. Ojala no temieran tanto a la soledad, a sus propias mentes, a sufrir un poco a veces. Me hacen sentir que ser  creativo y querer crear por mis propios medios es ser masoquista. LO SOY PERO NO ES MALO SUFRIR AVECES!!!

Debería… respirar un poco antes de seguir. Tanto escucharlos desvariar sobre que el fin óptimo de un artista es producir material de consumo, casi me hacen creerlo a mí también. El mercado es un burdel o una iglesia para la que nunca crearía en primera instancia y el culto al éxito no es más que una reunión de impotentes con disfunción que compiten para usar una adulterada pero aun flácida cinta métrica que confunde centímetros con pulgadas; un pie de rey sobra en magnitud para medir su corazón.

 El artista crea porque necesita hacerlo, porque no es la obra lo que mueve su deseo si no lo íntimo de su proceso creativo lo que satisface su necesidad. Quisiera que todos pudieran entenderlo, el consumo de arte es un extra, un agregado al concepto de creación que no es ni representa su razón de ser. Crear alivia y perturba por mérito propio, Son las galerías de arte las que exigen nombres para las obras y los “intelectuales” quienes divagan sobre mensajes en un teatro para su venta. Decirle a un artista que vos lo vas a hacer obsoleto es confundir al comensal con el cocinero.

Espero algún día puedas dibujar por tu cuenta, con tus manos. ver lo bello que puede ser  ser una persona en vez de ser producto o consumidor.